La presoterapia no debe causar dolor intenso. Una sensación de compresión firme puede ser normal, pero si aparecen adormecimiento, dolor creciente, un pie frío, un cambio de color o una hinchazón súbita e inusual, detenga la sesión. Los efectos adversos graves relacionados con la compresión son poco frecuentes cuando se utiliza correctamente y se tienen en cuenta las situaciones de riesgo.
Lo esencial
- Notar la compresión puede ser normal; sentir dolor intenso, no.
- La incomodidad y la irritación de la piel figuran entre las reacciones leves descritas con los tratamientos de compresión.
- La presión máxima nunca es un objetivo que haya que alcanzar.
- El hormigueo persistente, el adormecimiento, un pie frío o un cambio de color requieren detener la sesión.
- No atribuya automáticamente a las botas un dolor repentino en una pantorrilla acompañado de hinchazón, enrojecimiento o calor.
- Los efectos adversos y las contraindicaciones son dos cuestiones distintas.
¿Es peligrosa la presoterapia?
En una persona sin afecciones que supongan un riesgo, con un aparato bien ajustado y una presión cómoda, las complicaciones graves de la compresión se consideran poco frecuentes.
Una revisión internacional de los riesgos de los tratamientos de compresión señala principalmente la irritación cutánea, la incomodidad y el dolor entre las reacciones leves comunicadas. Se han descrito complicaciones más importantes, como lesiones de la piel, los tejidos o los nervios, pero son muy poco frecuentes y se asocian sobre todo a factores predisponentes o a una compresión inadecuada.
Por tanto, la cuestión no es si «la presoterapia es peligrosa» en términos absolutos, sino si el aparato, los ajustes y la situación de cada persona permiten utilizarla de forma adecuada.
¿Qué efectos adversos pueden aparecer durante una sesión?
Es esperable notar una presión o una compresión rítmica. Sin embargo, la sesión debe resultar cómoda y no causar un dolor claro.
Entre las posibles reacciones o sensaciones figuran:
- una sensación de compresión poco familiar durante los primeros ciclos;
- molestias si se ha elegido una presión demasiado alta;
- irritación o sensibilidad cutánea;
- un punto de presión si el accesorio está mal colocado o forma un pliegue;
- hormigueo o adormecimiento cuando la compresión se tolera mal;
- marcas inusuales en la piel si el ajuste o la presión no son adecuados.
Estas sensaciones no demuestran que la sesión «drene mejor». En particular, el dolor nunca es una señal de eficacia.
Nuestra guía «¿Duele la presoterapia?» explica las causas relacionadas con la presión, el programa, la morfología y la colocación del accesorio.
¿Qué señales obligan a detener una sesión inmediatamente?
Detenga la compresión si empieza a resultar dolorosa o aparece un síntoma inusual. Simplemente bajar la presión no siempre basta cuando hay una señal de alarma.
| Qué siente | Respuesta recomendada |
|---|---|
| Compresión firme pero cómoda | Observe cómo se siente y mantenga un nivel confortable |
| Pellizco o molestia localizada | Desinfle el accesorio y compruebe su colocación y talla |
| Dolor intenso o creciente | Detenga la sesión |
| Hormigueo persistente o adormecimiento | Deténgase y no reanude hasta comprender la causa |
| Pie frío, muy pálido, azul o violáceo | Deténgase inmediatamente y consulte a un profesional sanitario |
| Dolor en una sola pantorrilla + hinchazón, calor o enrojecimiento | No continúe y solicite valoración médica con rapidez |
| Dolor en el pecho, dificultad repentina para respirar o malestar importante | Situación que requiere atención médica urgente |
Un punto esencial
El dolor repentino, una hinchazón inusual o un cambio de color no deben interpretarse como una reacción normal de «drenaje» o «eliminación de toxinas». Un síntoma inusual debe valorarse por lo que es, con independencia de la sesión.
¿Puede ser peligrosa una presión demasiado alta?
Sí, una compresión excesiva puede aumentar las molestias y crear puntos de presión innecesarios. Utilizar el valor máximo del aparato no proporciona automáticamente mejores resultados.
La presión que se percibe también depende de:
- el programa seleccionado;
- el número de cámaras de aire infladas simultáneamente;
- la morfología;
- la talla del accesorio;
- la sensibilidad de los tejidos;
- la posición de las piernas durante la sesión.
Con un aparato ajustable, la estrategia adecuada consiste en empezar con una presión baja, observar cómo se siente y aumentarla solo si la compresión sigue siendo perfectamente cómoda.
Para profundizar, consulte nuestra guía sobre la presión y los programas de presoterapia.
¿Pueden dejar hematomas las botas de presoterapia?
Los hematomas importantes o repetidos no son un resultado deseable de la presoterapia. Si aparecen, suspenda la rutina y revise, entre otras cosas, la presión, la talla y la colocación del accesorio, así como una posible fragilidad particular.
Quien tome anticoagulantes o tenga tendencia a desarrollar hematomas con facilidad debe extremar la atención y pedir consejo si observa marcas inusuales o repetidas.
¿Es normal sentir dolor después de la presoterapia?
No se debe restar importancia a un dolor persistente después de una sesión como si demostrara que «el drenaje ha funcionado».
Después del primer uso puede haber una sensación poco habitual, pero un dolor real, una molestia que aumenta con las horas o un dolor muy localizado justifican suspender su uso hasta averiguar la causa.
Una sesión cómoda debe poder terminar sin dejar un dolor importante.
¿Puede provocar flebitis la presoterapia?
No hay que presentar la compresión neumática como una técnica que provoque habitualmente flebitis: de hecho, en medicina la compresión neumática intermitente se emplea en determinados protocolos de prevención de trombosis.
Por el contrario, una persona que ya presente dolor inexplicable en una pantorrilla, hinchazón repentina de una pierna, enrojecimiento o calor localizado no debe utilizar por su cuenta un aparato de bienestar para intentar «activar la circulación» en esa zona. Antes, un profesional sanitario debe descartar una trombosis.
Esta distinción es fundamental: un aparato de presoterapia para uso doméstico no equivale a un protocolo hospitalario de compresión neumática.
Riesgo y contraindicación: ¿cuál es la diferencia?
Un efecto adverso describe lo que puede ocurrir durante o después del uso. Una contraindicación es una situación previa a la sesión que puede hacer que su uso sea inadecuado o requiera asesoramiento profesional.
Por ejemplo, sentir dolor o adormecimiento durante una sesión tiene que ver con la tolerancia y los efectos adversos. Una insuficiencia cardíaca no estabilizada, una infección aguda o una posible trombosis requieren, en cambio, una valoración previa.
¿Quiere saber si puede utilizar la presoterapia?
Nuestra guía específica distingue las situaciones en las que conviene evitar la sesión, pedir consejo médico o simplemente adaptar el uso.
¿Cómo reducir el riesgo de efectos adversos en casa?
La seguridad depende principalmente de aumentar la presión gradualmente, utilizar un aparato adaptado a su morfología, seguir las instrucciones y detenerse inmediatamente ante una sensación anormal.
Antes de la sesión, el accesorio no debe quedar demasiado apretado cuando está desinflado. Durante la sesión, la presión debe ser uniforme y cómoda. Después, la piel y las sensaciones deben volver pronto a su estado habitual.
Los aparatos Eclipse cuentan con varios niveles y programas que permiten adaptar la sensación. El valor máximo disponible representa una capacidad técnica, nunca un objetivo para la sesión.
Una presoterapia que respeta sus sensaciones
Los dispositivos Eclipse permiten ajustar la presión y el programa en lugar de imponer una intensidad única. Comenzar de forma progresiva sigue siendo la regla más importante.
Preguntas frecuentes sobre los riesgos de la presoterapia
¿Es peligrosa la presoterapia para las piernas?
Cuando se utiliza correctamente en una persona sin situaciones de riesgo conocidas, suele tolerarse bien. Sin embargo, nunca se debe ignorar el dolor, el adormecimiento, un pie frío o una hinchazón inusual.
¿Cuáles son los principales efectos secundarios de la presoterapia?
La incomodidad, la irritación cutánea y el dolor figuran entre las reacciones leves descritas con la compresión. Una talla incorrecta o una presión excesiva también pueden crear puntos de presión.
¿Es normal sentir hormigueo?
El hormigueo persistente o el adormecimiento no son sensaciones que haya que buscar. Detenga la sesión, libere la compresión y no reanude hasta comprender la causa.
¿Es más eficaz una sesión con mucha presión?
No. La presión máxima no es un objetivo y una sesión dolorosa no es más eficaz. Los ajustes deben ser progresivos y cómodos.
¿Se puede hacer presoterapia si se toman anticoagulantes?
El uso de anticoagulantes no basta, por sí solo, para autorizar o prohibir una sesión. El motivo del tratamiento y el riesgo de hematomas o sangrado deben valorarse con el profesional sanitario que lleva su seguimiento.
¿Cuándo hay que consultar con rapidez?
Un dolor repentino en una sola pantorrilla con hinchazón, calor o enrojecimiento requiere una valoración rápida. El dolor torácico o la dificultad repentina para respirar requieren atención médica urgente.
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Contraindicaciones de la presoterapia: ¿cuándo evitarla?
Fuentes y metodología
Este recurso distingue entre las reacciones relacionadas con la compresión y las enfermedades o situaciones que requieren una valoración médica previa. Los datos sobre compresión médica no se utilizan para presentar los aparatos de bienestar Eclipse como dispositivos médicos.
- Rabe E. et al. — Risks and contraindications of medical compression treatment: international consensus statement, 2020.
- Schwahn-Schreiber C. et al. — S1 guideline on intermittent pneumatic compression.
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Autor: Maxime Collier — Eclipse
Actualizado: 10 de agosto de 2026
Transparencia: Eclipse comercializa aparatos de presoterapia destinados al bienestar en casa. Este artículo se basa en publicaciones sobre compresión médica para explicar los principios de seguridad; no convierte los aparatos Eclipse en dispositivos médicos ni sustituye una valoración profesional individualizada.