No utilice un dispositivo de presoterapia sin consejo médico en caso de trombosis venosa profunda sospechada o reciente, embolia, infección aguda, insuficiencia arterial severa, insuficiencia cardiaca descompensada, edema pulmonar, herida no protegida o trastorno importante de la sensibilidad.
Una prudencia reforzada se impone en caso de enfermedad venosa o linfática diagnosticada, diabetes complicada, neuropatía severa, cáncer en curso de tratamiento, embarazo con complicación o cirugía reciente. Un consejo profesional guía entonces el uso.
Detenga inmediatamente la sesión en caso de dolor, entumecimiento, cambio inusual de color, malestar o dificultad respiratoria. Estos signos merecen una evaluación y no deben ignorarse. La presoterapia debe seguir siendo un momento agradable, no un esfuerzo suplementario para el cuerpo.