Por Mathilde Mallet
Cuando invierte en un dispositivo de presoterapia, surge de forma natural una pregunta sencilla: ¿cuánto tiempo va a durar?
La respuesta no depende de un único factor (como el precio). En realidad, la vida útil de un dispositivo de presoterapia se basa principalmente en tres pilares: la calidad de fabricación, la frecuencia de uso y el mantenimiento.
En este artículo le explicamos qué puede esperar, cómo identificar los signos de desgaste y, sobre todo, cómo prolongar la fiabilidad de un dispositivo de presoterapia a largo plazo.
Vida útil media: referencias realistas
En un uso doméstico, la duración varía considerablemente según la gama y la intensidad de utilización. Estos son los rangos que se observan habitualmente:
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Dispositivos de gama de entrada: entre 2 y 4 años con un uso regular
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Dispositivos de gama media y alta: entre 4 y 7 años, o incluso más con un buen mantenimiento
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Uso muy frecuente (varias personas, sesiones diarias): las piezas más solicitadas (tubos, conectores, válvulas, cremalleras) se desgastan antes, aunque la central puede seguir siendo plenamente funcional
Estos datos son orientativos: un dispositivo bien cuidado y utilizado correctamente puede durar más… y lo contrario también es cierto.
Qué influye más en la duración de un dispositivo
1) La calidad de la central y del motor
La central es el verdadero “corazón” del dispositivo. Su vida útil depende de:
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la robustez del motor o la bomba,
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la estabilidad electrónica,
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la calidad del ensamblaje y de los sistemas de seguridad (gestión de la presión, control del sobrecalentamiento, etc.).
Un buen indicador: una central estable que mantiene la presión de forma homogénea, sin tirones ni sobrecalentamiento, y cuyo nivel sonoro no se degrada con el tiempo.
2) La frecuencia de uso y los ciclos de compresión
No solo importa el número de sesiones, sino también la repetición de los ciclos de compresión. Estos ciclos solicitan directamente:
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la bomba,
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los tubos,
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las válvulas,
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las cámaras de aire de las botas, el pantalón o la faja de presoterapia.
Un uso moderado (por ejemplo, 3 a 5 sesiones por semana) no tiene el mismo impacto que un uso diario intensivo. Para preservar el dispositivo, es preferible optar por sesiones regulares y coherentes en lugar de presiones excesivas.
3) El mantenimiento: el factor más infravalorado
Un buen mantenimiento de un dispositivo de presoterapia puede prolongar de forma significativa su vida útil. La mayoría de las averías o disfunciones provienen de:
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tubos doblados u obstruidos,
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conexiones mal ajustadas,
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fugas de aire (cremalleras, válvulas, conectores),
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una utilización continuada a presiones demasiado elevadas.
Signos de desgaste a vigilar
Estos son los principales indicios que deben alertarle, especialmente si aparecen de forma repetida:
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Pérdida de presión o sensación de compresión menos homogénea
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Inflado más lento de lo habitual
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Ruidos anómalos (bomba forzada, vibraciones, silbidos)
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Fugas de aire localizadas (conectores, válvulas o cremalleras)
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Cámaras que se inflan de forma irregular
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Desconexiones frecuentes de tubos o boquillas
La buena noticia es que muchos de estos problemas se deben a piezas simples (tubos, conectores) y suelen resolverse sin necesidad de sustituir todo el dispositivo.
Cómo prolongar la vida útil de su dispositivo (consejos prácticos)
1) Proteja los tubos y las conexiones
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Evite doblar los tubos de forma brusca después de cada uso
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No tire nunca de un tubo para desconectarlo: sujete siempre el conector
- Guárdelos planos o formando curvas amplias
👉 Es uno de los puntos clave en el mantenimiento de las botas de presoterapia.
2) Utilice una presión adecuada
Una presión más alta no siempre es mejor. Una presión excesiva acelera el desgaste y no necesariamente mejora el confort. Elija un nivel eficaz y agradable, especialmente si realiza sesiones con frecuencia.
3) Deje “respirar” el dispositivo
Si encadena varias sesiones (o varios usuarios), deje reposar la central unos minutos entre cada uso. Esto limita el calentamiento y contribuye a su durabilidad.
4) Revise regularmente las piezas “consumibles”
Son los elementos que se desgastan con mayor rapidez:
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tubos,
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boquillas,
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válvulas,
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cremalleras,
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conectores.
Una simple revisión visual mensual puede evitar que un pequeño problema se convierta en una avería mayor.
Garantía y servicio: un criterio clave antes de comprar
La garantía de un dispositivo de presoterapia no lo dice todo, pero es un indicador importante:
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Refleja la confianza del fabricante en la calidad del producto.
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Le protege en caso de defecto o problema técnico.
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Es especialmente útil si el servicio posventa ofrece soluciones reales: diagnóstico, piezas disponibles, reparación o sustitución.
Antes de comprar (o al comparar varios modelos), conviene comprobar también la disponibilidad de piezas y la claridad de las condiciones de garantía.
Los dispositivos ECLIPSE cuentan con una garantía de 2 años.
Vida útil: central vs accesorios
En la presoterapia a domicilio, es importante distinguir entre:
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la central (motor y electrónica): suele ser la parte más duradera cuando es de buena calidad,
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los accesorios (botas, pantalón de presoterapia, faja de presoterapia y tubos): son los elementos más expuestos al desgaste mecánico.
Es algo totalmente normal: una cremallera o un tubo se desgastan con el uso, mientras que una central bien diseñada puede durar muchos años si se utiliza correctamente.
Preguntas frecuentes
¿Un dispositivo de presoterapia puede durar más de 7 años?
Sí, es posible, especialmente con un dispositivo de calidad y un mantenimiento regular. La duración depende también del volumen de uso y de cómo se manipulan y almacenan los accesorios.
¿El uso diario deteriora el dispositivo?
No necesariamente, pero acelera el desgaste de los accesorios y puede exigir más a la central. En este caso, el mantenimiento, el almacenamiento correcto y las pausas entre sesiones son fundamentales.
¿Qué hacer si una bota se infla menos?
Empiece comprobando los tubos, las conexiones y la posible presencia de una fuga (cremallera, válvula, conector). En muchos casos, el problema se debe a un elemento sencillo de corregir.
En resumen
La vida útil media de un dispositivo de presoterapia depende principalmente de la frecuencia de uso, de los ciclos de compresión y de la rutina de mantenimiento. Con los gestos adecuados, protege su inversión y disfruta durante más tiempo de sesiones eficaces, cómodas y seguras.