Combinar un deporte adecuado con el drenaje linfático puede potenciar los beneficios. Pero ¿qué disciplina deberías elegir para favorecer la eliminación de toxinas y la correcta circulación de líquidos?
Ejercicio suave y regular
Caminar, nadar o practicar yoga suelen considerarse excelentes complementos. El movimiento natural estimula el bombeo muscular y la respiración, dos factores clave para la circulación linfática.
Una alternativa acuática
La natación, en particular, aprovecha la presión del agua sobre el cuerpo para masajear y drenar. Es un deporte completo, sin impacto en las articulaciones, ideal para favorecer el drenaje corporal.
Fácil de practicar
No es necesario ser deportista para obtener sus beneficios: una caminata diaria de 30 minutos o unas cuantas sesiones de yoga a la semana son más que suficientes para mantener un buen nivel de actividad.
En resumen
El mejor deporte para favorecer el drenaje linfático es, sobre todo, aquel que se practica con placer y constancia. Los ejercicios suaves, regulares y no traumáticos son clave para maximizar los efectos circulatorios del masaje.