La retención de agua es un problema común que afecta a muchas personas, provocando hinchazón, piernas pesadas y sensación de malestar.
¿La causa? La mala circulación sanguínea y linfática, que impide que el cuerpo elimine adecuadamente el exceso de líquido. ¿Es la presoterapia, con sus botas de compresión, una solución eficaz para combatir la retención de líquidos? Descubre cómo esta técnica puede ayudarte a recuperar una figura más esbelta y unas piernas más ligeras.
¿Qué es la retención de agua?
La retención de líquidos, o edema, es una acumulación excesiva de líquido en los tejidos. Puede deberse a:
✔ Mala circulación venosa, impidiendo la eliminación de líquidos.
✔ Una disfunción del sistema linfático, que ralentiza el drenaje de toxinas.
✔ Factores hormonales, especialmente en la mujer (embarazo, ciclo menstrual, menopausia).
✔ Una dieta demasiado rica en sal, favorece la retención de líquidos.
✔ Un estilo de vida sedentario, que limita el retorno venoso.
¿El resultado? Hinchazón visible en piernas, tobillos, manos y, a veces, en el abdomen, acompañada de sensación de pesadez y fatiga.
¿Cómo actúa la presoterapia contra la retención de líquidos?
Las botas de compresión utilizan compresión secuencial para simular un masaje de drenaje linfático. Esta estimulación mecánica promueve:
1️⃣ Eliminar el exceso de agua:
💧La presión que ejercen las botas de compresión activa el drenaje linfático, facilitando la eliminación de líquidos estancados y toxinas.
2️⃣ Mejora la circulación sanguínea:
🩸La presoterapia estimula el retorno venoso, reduciendo así la sensación de piernas pesadas y la hinchazón.
3️⃣ Acción preventiva y curativa:
✅ Al promover un drenaje efectivo, la presoterapia evita la retención de agua y reduce el edema existente.
¿El resultado? Tras unas cuantas sesiones, las piernas recuperan su ligereza, la hinchazón disminuye y la silueta luce más definida.
¿Cuántas sesiones se necesitan para ver resultados?
La eficacia de la presoterapia contra la retención hídrica es visible rápidamente, pero la frecuencia de las sesiones varía según las necesidades individuales:
✔ Fase intensiva: 2 a 3 sesiones por semana durante 3 a 4 semanas.
✔ Mantenimiento: 1 sesión por semana para prevenir la reaparición del edema.